Profil de Juan CarlosJuan Carlos García Melga...PhotosBlogListesPlus Outils Aide

Blog


08/08/2006

Transfiguración del Señor - 6 de Agosto

Bueno... un año más en el que el Señor nos permite servirle... y qué manera...
 
91 almas, más un grupo musical. Todos a la espectativa. ¿Todos? Bueno, casi todos, porque algunos no veían hacia el frente, pero estaban ahi, dispuestos a dar lo mejor de sí mismos. Cerca de las 9 de la mañana de este 6 de agosto, los nervios estaban despuntando, los corazones latían más rápido que de costumbre. Las reacciones del cuerpo humano ante la ansiedad, ante el nerviosismo, son muy variadas. Se veían rostros tensos, otros más relajados; algunos con sonrisas escondidas. Se veían rostros cubiertos en sudor, con la pena correspondiente. Un rubor encendía a los más blanquitos; un tono más oscuro para los más bronceados. Papeles dentro de folders que temblaban ante la emoción. Y un tipo enfrente de todos, con aire tranquilo (digo yo), sobre una improvisada tarimita de no más de 10 cm de alto. Así dio inicio la celebración.
 
La música sonó como se esperaba. Las voces, aunque dudosas en algunos momentos, finalmente perdieron el temor, se llenaron de fuerza y se escucharon. Problemas técnicos que no faltan, pero que se han vuelto parte del día a día. Sonrisas ante las pequeñas fallas... comentarios discretos, rostros ante una cámara de televisión. Así transcurrió la celebración. Y no estoy diciendo que no se haya vivido adecuadamente la Eucaristía, sino sólo enfatizando lo que se pudo percibir desde este lado del servicio: el coro.
 
Amor y Verdad dio muestras de su capacidad musical, su cohesión y su entrega. Aunque con miedo en algunos momentos, supieron tomar fuerzas de su interior y dejar que la música fluyera. El resto de participantes del coro, de diferentes lugares, actuó por dos horas como una sola entidad, como una misma iglesia, como debe ser. Ya no se tenían 91 personas, sino un solo coro. Es así como el Amor de Dios se manifiesta en los que le sirven con humildad. Gracias, hermanos, por hacer posible esta celebración con ese realce musical.
 
Gracias a los coros de Catedral Metropolitana, Basílica del Sagrado Corazón de Jesús, Cristo Salvador, Santa Lucía, Jesús Manso y Humilde de Corazón y a los demás invitadas e invitados, sin cuya participación, entrega, "aguante" y perseverancia, nada habría sido posible. Gracias de nuevo a Amor y Verdad, por su paciencia ante todo, y su entrega musical también. Gracias principalmente a nuestro Señor por habernos escogido para llevar la batuta este año, el honor de conducir a parte de su grey hacia uno de los servicios más sublimes y más llenos de emoción. Gracias, Padre, por transfigurarte ante nosotros, mostrarnos una pizca de tu Gloria, y cambiar nuestros corazones para ver en los demás Tu Imágen y Presencia.
 
Hasta una próxima ocasión, si Dios lo permite.
 
Juan Carlos García Melgar