Profil de Juan CarlosJuan Carlos García Melga...PhotosBlogListesPlus Outils Aide

Blog


30/07/2006

Guayaquiyaguá... Christos

"Gua, Gua, Gua, Gua, Guayaquiyaguá..."
Un grito de guerra, dicen mis amigos, mis hermanos de Christos.
Señores, ésta es una muestra de lo que el talento abundante y los escasos recursos pueden lograr, cuando son guiados por la Fuerza y el Poder del Espíritu Santo...
Se han pelado, Christos. La canción, desde siempre muy buena. El vídeo, pues bueno, hace sentirse orgullosos de ser salvadoreño, pero porque hay gente como ustedes que nos recuerda cómo pensar, porque las imágenes... vergüenza deberían dar en algún momento.
Son realidades que en el diario vivir solemos ignorar. Yo creo que ya basta... y ustedes lo dicen bien: Guayaquiyaguá.

Felicidades por su nueva producción, y Felicdades por este vídeo, que todos pueden ver gratuitamente desde http://www.youtube.com/watch?v=Q4DaglVuKzo&search=guayaquiyagua

Juan Carlos
24/07/2006

Hace un tiempo...

Corría el siglo XX... Corría a toda prisa, pues llegaba a su final. ¿Quién podría imaginar que ese final de siglo sería principio de nuevas cosas? ¿A quién le cruzaría por la mente? Sinceramente, a cualquiera. ¿Por qué? Pues porque todo cambia. Todo está en constante renovación, incluso nuestras vidas. Aunque a veces cometamos los mismo errores de antaño, aunque a veces vivamos una vida paralela... porque sentimos que ya la vivimos.

Eso pasa conmigo hoy. Vivo de recuerdos. Vivo del pasado. Ya no más. Me aferro a sueños que se disfrutan más si estoy despierto, porque tengo el control. Me aferro a castillos azules sobre nubes rosadas... gigantes y enanos compartiendo un afán; habichuelas mágicas dando vida a dragones sedientos de miel. En fin, sueños.

Soñar no es malo. Es bonito, y además es gratis. No necesitas un "driver" especial, ni una tarjeta gráfica de miles de MB para que funcionen tus sueños. Los ves a todo color, los respiras, los sientes, los besas... El problema es no volver del sueño. El problema es querer quedarte ahí, porque es bonito, porque no es para nada igual a tu realidad. El problema, pues, es no querer despertar.

Yo tengo varios sueños. Sueño con música, sueño con personas, sueño con logros. Así somos todos. Mas de vez en cuando llega un sueño particular a mi vida. Muchas veces lo he visto materializarse, tomar forma, acompañarme en mi caminar, sentir su calor, su presencia, su amor... y luego irse. Alejarse por mi causa o irse por su propia voluntad, no importa, el fin es el mismo. Luego, aparecen en mi cabeza miles de razones: que si hubiera hecho esto, que si no hubiera hecho aquello... el hubiera, pretérito de tontos que viven en el pasado. El hubiera no existe. Pudo ser, pero no fue. Y por lo tanto, no es. Podría ser... y precisamente en ese momento comienza el sueño. Es ahí donde se teje poco a poco una historia alterna, una situación que no fue o que podría haber sido mejor si agregáramos esta pizca, o este desenlace, o qué sé yo... Después de un tiempo, y en buen salvadoreño, agarrando "paja", el sueño a veces tiende a materializarse de nuevo (o al menos ésa es la impresión). Aparece una nueva protagonista. Nuevos escenarios, nuevas historias, nuevos diálogos. Todo nuevo. ¿Todo? No, no todo. Mismo personaje: yo. Mismo desenlace... ¿Por qué? Por no vivir la realidad. Por ocultarme en los mismo sueños, dada su seguridad. Comienzan las intrigas, el qué dirán, el qué pasaría si... comienzan las ilusiones a formar un hogar en mente y corazón. Y claro, comienza la inspiración.

Una amiga me invitaba no hace mucho a dejar salir lo que guardo, a materializarlo en forma tangible o audible. Eso causa la inspiración, la musa, los sueños. Y si notan, tenía casi un mes de no escribir. No puse nada de lo que he vivido en un buen rato: momentos alegres, un cumpleaños inolvidable con muestras de aprecio de mucha, mucha gente, nueva música, nuevos poemas... no, no es cierto. No he querido escribir. Me he sentado al borde del camino de mi vida, y la estoy contemplando: por un momento he dejado de ser el protagonista de ella. Quiero entender. Quiero ver qué es lo que hago que causa repetición de errores, de situaciones. Quiero dejar el círculo vicioso y emprender un nuevo caminar, solo o acompañado, pero en paz. Quiero dejar de tener estos dolores de espalda, esta enfermedad de estrés, estas crisis emocionales, estas noches en vela... y me dejo en manos de Dios. Y encuentro en Él mi refugio... y vuelvo a salir, como indeciso, como protestando...

Quiero volver a escribir, volver a cantar sintiendo la pasión de cada nota y cada sílaba. Quiero volver a amar y ser correspondido. Pero todo esto ya lo estaba haciendo sin darme cuenta. Me he estado dando no a una persona, sino a todo el que me rodea a la vez. Y noté eso con las muestras de aprecio recibidas últimamente. Entonces, ¿soy inconforme? ¿No valoro a los demás? ¿Soy egoísta? Un poco, si, pero de ninguna manera malagradecido. Soy humano. Soy un ser que busca complemento. Decía una lectura muy interesante que Dios había creado a los seres humanos con una sola ala, y que cuando un ángel lo notó, trató de comprender el motivo, sin lograrlo. Así, decidió un día preguntarle a Dios la razón. Respondió el Señor: "los humanos tienen una sola ala para que se ayuden mutuamente. La única forma que tienen de volar es haciéndolo juntos, de dos en dos." Canciones como "Alas para seguirte" buscan este principio. Mi misión la tengo clara; mi forma, aún no.

Creo que seguiré el consejo de mi amiga, aunque esto implique más riesgos. Tengo miedo, un temor indescriptible, y al mismo tiempo, la "certeza de lo incierto", de lo desconocido, de lo que ahora me roba la paz y me la regala al mismo tiempo. El valor no es la ausencia de miedo, sino el enfrentarse al mismo. Y aunque sepa que con Dios todo lo puedo, a veces me falta fe para creerlo... "Cree en Él" me resuena tanto... y me arranca una sonrisa...

Hace un tiempo la vida no era tan complicada. Ahora, la "complicación bien complicada" que soy trata de vivir... "sobrevivir" a todo. Ser una "vasija rota, vasija nueva", volver a insipirarme... descubrirle "en un trozo de pan". Llegar a sacar "Confesiones" con la verdad en los labios. Hace un tiempo lo habría hecho sin dudar. Haré que vuelva ese tiempo... pero todo a su tiempo. Debo sanar. Debo avanzar. Debo amar.

Gracias a los que leen esto, pues en el fondo me conocen. Esto ayuda a luego conocerme a mí mismo. Y los que me conocen saben que esta etapa es cíclica, y que nada hay más importante para mí en estos momentos que salir de ella pronto. Gracias, Dios, por mis amigos.

Juan Carlos